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CrediScope

Cómo ordenar o salir de tus deudas

Consolidar, transferir o reestructurar deudas para pagar menos interés o tener un solo pago, sin sumar más deuda de la que ya tienes.
4 rutas · 7 combinaciones · 9 tipos de crédito

Lo que debes saber

Tener varias deudas no siempre es el problema; lo que pesa es el costo total y cuántos pagos tienes al mes. La junta varias deudas en una sola, la mueve el saldo de una tarjeta a otra y la renegocia el plazo con tu institución. Cualquiera de estas opciones solo funciona si después no vuelves a usar las tarjetas que liberaste. Si sientes que ya no alcanza, lee la guía de sobreendeudamiento y simula una consolidación de deudas.

Ejemplos de lo que puedes lograr

  • Juntar tres tarjetas en un solo préstamo
  • Mover el saldo de una tarjeta cara a una con menor tasa
  • Pedir un convenio de pago a mi banco
  • Renegociar un crédito de auto que ya no puedo pagar

Rutas para salir de deudas

Cada ruta es una forma completa de llegar a tu meta: qué créditos usa, cuántos pagos harás al mismo tiempo, qué tan compleja es y qué arriesgas.
  • Consolidar tus deudas con un crédito nuevo

    Un solo préstamo liquida varias deudas para dejar una mensualidad. Solo ahorra si el costo total baja, no alarga demasiado el plazo y dejas de usar las líneas liquidadas.

    • 1 pago periódico
    • Complejidad alta
    • Riesgo medio
    En revisión
    Tiene sentido si…
    Quien tiene varias deudas con costos altos (tarjetas, préstamos o tiendas), un ingreso estable para una sola mensualidad y el compromiso de no volver a generar saldos en las líneas liquidadas.
    ¿De quién es al final?
    No genera propiedad. Cambia tus deudas actuales por una sola deuda con nuevas condiciones; si el crédito tiene garantía, queda ligada al nuevo acreedor.
    Puede funcionar con:
    Buen historial
    Poco historial
  • Transferir saldo de tarjeta a un plan de pago

    Mueve el saldo de una tarjeta a otra línea o a un plan a plazos con menor costo. Sirve si dejas de usar la tarjeta de origen; si no, solo sumas deuda.

    • 1 pago periódico
    • Complejidad alta
    • Riesgo medio
    En revisión
    Tiene sentido si…
    Quien tiene saldos en tarjetas con un costo muy alto, recibió una oferta con menor CAT, puede pagar cada mes al menos lo que hoy paga de mínimo para terminar antes y se compromete a no usar las tarjetas liquidadas.
    ¿De quién es al final?
    No genera propiedad. La deuda se traslada a una nueva línea o plan con sus propias condiciones; las tarjetas originales siguen abiertas hasta que las canceles.
    Puede funcionar con:
    Buen historial
  • Reestructura con tu banco

    Negocia con tu propio banco nuevos plazos o pagos para una deuda que ya te cuesta trabajo pagar. Puede aliviar tu presupuesto del mes, pero suele costar más en total.

    • 1 pago periódico
    • Complejidad alta
    • Riesgo alto
    En revisión
    Tiene sentido si…
    Persona con una deuda ya establecida con su banco que atraviesa una caída temporal de ingreso y puede cumplir un pago nuevo y realista durante todo el plazo acordado.
    ¿De quién es al final?
    No genera propiedad. Cambia las condiciones de una deuda existente; si la deuda original tenía garantía, pregunta si el convenio la mantiene.
    Puede funcionar con:
    Poco historial
    Buen historial
    Con atrasos
  • Salir de tus tarjetas sin pedir un crédito nuevo

    Pagar varias tarjetas con tu propio presupuesto, ordenando los pagos: método avalancha (la más cara primero) o bola de nieve (la más chica primero). No suma una deuda nueva.

    • Sin pagos periódicos
    • Complejidad baja
    • Riesgo bajo
    En revisión
    Tiene sentido si…
    Quien tiene varias tarjetas con saldo, puede pagar al menos los mínimos y tiene un monto extra mensual, aunque sea chico.
    ¿De quién es al final?
    No compra un bien ni suma deuda: reduce lo que ya debes y los intereses que pagas.
    Puede funcionar con:
    Buen historial
    Poco historial
    Con atrasos

Informativo, no es una oferta. La institución define las condiciones finales.

Cómo se combinan los créditos para esta meta

Algunas combinaciones son comunes y útiles; otras son legales pero casi siempre salen caras. Las marcamos con «Evítalo».
  • Combinación que se usa

    Consolidar tarjetas con un préstamo de nómina

    Usas un préstamo de nómina para liquidar varias tarjetas y quedarte con un solo pago fijo que se descuenta de tu sueldo. Puede bajar el costo si su CAT es menor, pero el descuento reduce tu sueldo libre cada quincena.

    Cuándo tiene sentido

    Cuando tienes saldo en tarjetas con intereses altos, un ingreso formal estable y un préstamo de nómina con CAT menor al de tus tarjetas.

    Cómo se arma y cuidados
    1. Suma el saldo de todas tus tarjetas y el pago mínimo de cada una.
    2. Pide una cotización del préstamo de nómina con su CAT y su pago mensual.
    3. Confirma que el pago con descuento deja libre lo necesario para vivir.
    4. Liquida las tarjetas el mismo día que recibes el préstamo y guarda los comprobantes.
    • Si sigues usando las tarjetas después de liquidarlas, el saldo vuelve a crecer y tendrás dos deudas.
    • El se descuenta de tu cuenta de nómina antes de que puedas usar ese dinero; revisa cuánto te queda libre.
    • Desde agosto de 2025, con la Circular 6/2025 de Banxico, puedes contratar el crédito de nómina con un banco distinto al que te paga el sueldo, si autorizas el cobro en tu cuenta de nómina. Compara antes de aceptar la oferta de tu banco y verifica el texto vigente en banxico.org.mx (se abre en una pestaña nueva).
  • Combinación que se usa

    Consolidar tarjetas y préstamos con un préstamo personal

    Juntas varias deudas de tarjetas y préstamos en un solo préstamo personal con pago fijo y fecha definida. Si el costo total es menor y dejas de usar las tarjetas, pagas menos y tienes un solo pago.

    Cuándo tiene sentido

    Cuando tienes tres o más deudas con pagos distintos y el nuevo préstamo cuesta menos en total, no solo porque su mensualidad sea más baja.

    Cómo se arma y cuidados
    1. Haz una lista de cada deuda con su saldo, su tasa, su pago mínimo y su fecha de corte.
    2. Compara el del préstamo consolidado con lo que pagas hoy en cada deuda.
    3. Liquida las deudas con el préstamo el mismo día y pide la constancia de liquidación.
    4. Bloquea o guarda sin usar las tarjetas que no vas a ocupar, y revisa cada mes que el saldo baje.
    • Una mensualidad más baja puede esconder un plazo mucho más largo y más intereses. Mira el total pagado.
    • Las comisiones de apertura y los seguros suman al costo. Compara el total pagado, no solo la mensualidad.
    • Si el préstamo queda libre y las tarjetas vuelven a crecer, terminarás con más deuda que antes.
  • Combinación que se usa

    Transferencia de saldo a una tarjeta nueva

    Mueves el saldo de una tarjeta con tasa alta a otra con tasa promocional por un tiempo. Puede ahorrarte intereses mientras dura la promoción, pero casi siempre cobra una comisión y la tasa normal después puede ser alta.

    Cuándo tiene sentido

    Cuando tu tarjeta actual cobra una tasa muy alta y puedes liquidar el saldo transferido antes de que termine la promoción.

    Cómo se arma y cuidados
    1. Calcula cuánto cobra la comisión por transferencia y cuánto ahorras con la tasa promocional.
    2. Revisa cuánto dura la promoción y cuál será la tasa normal después.
    3. Haz la transferencia y deja de hacer compras con la tarjeta de origen.
    4. Programa pagos mayores al mínimo para liquidar antes de que termine la promoción.
    • La transferencia tiene comisión. Si el saldo es chico, la comisión puede costar más de lo que ahorras.
    • Pregunta cómo aplica el banco tus pagos entre saldos con tasas distintas.
    • Si la promoción termina sin liquidar el saldo, la tasa normal se aplica al resto.
  • Combinación que se usa

    Reestructura con tu banco

    Renegocias el plazo o la mensualidad de tus deudas con la misma institución, en lugar de pedir un préstamo nuevo. Sirve cuando tu pago actual ya no alcanza, pero el problema es de flujo y no solo de monto total.

    Cuándo tiene sentido

    Cuando tu saldo ya no se puede pagar con el plazo actual y quieres evitar un atraso, un cobro legal o un historial dañado.

    Cómo se arma y cuidados
    1. Llama o acude a tu institución y pide la reestructura o el convenio de pago por escrito.
    2. Pide la nueva tabla de pagos con el total a pagar y el plazo.
    3. Compara el costo total con la deuda actual y con un préstamo para liquidar, si te ofrecen uno.
    4. Si te aceptan, cumple el convenio sin faltar: un solo atraso puede romperlo.
    • Una reestructura alarga el plazo y casi siempre sube el costo total. No es una condonación.
    • Revisa que la reestructura no agregue cargos que no estaban en la deuda original.
    • Antes de firmar, puedes consultar a la CONDUSEF (se abre en una pestaña nueva), que orienta sin costo sobre tus derechos.
  • Evítalo

    Pagar una tarjeta con otra tarjeta

    Usas el límite de una tarjeta para pagar el saldo de otra, una y otra vez, sin cambiar tus hábitos. Solo mueves la deuda de lugar, y casi siempre con comisiones y tasas que no se ven de inmediato.

    Cuándo la ves

    Casi nunca. Solo tendría sentido con una tasa claramente menor, una comisión chica y un plan concreto para liquidar.

    Qué hacer en su lugar y cuidados
    1. Calcula el costo completo de la operación: comisión, tasa después de la promoción y el saldo que quedará.
    2. Si no alcanza, habla con tu banco de una reestructura antes de pedir otra tarjeta.
    3. Si haces la transferencia, deja de usar la tarjeta de origen o bloquéala.
    • Cada transferencia cobra comisión. Con varias, el costo se vuelve grande.
    • Las tarjetas departamentales suelen tener tasas altas y promociones que terminan; compara el y revisa el contrato.
    • Si usas la nueva tarjeta para gastos diarios, terminas con dos saldos y el problema crece.
  • Evítalo

    Empeñar para pagar deudas

    Empeñas joyas, relojes u otro objeto para pagar deudas de tarjeta o de otros préstamos. Obtienes efectivo hoy, pero pierdes el objeto si no pagas el empeño a tiempo, y el costo del empeño suele ser alto.

    Cuándo la ves

    Solo como último recurso y si puedes pagar el empeño a tiempo. No sirve para deudas de consumo que seguirán creciendo.

    Qué hacer en su lugar y cuidados
    1. Pregunta el costo del empeño: tasa mensual, CAT informativo y la fecha límite para recuperar la .
    2. Compara con una reestructura con tu banco o un convenio de pago antes de empeñar.
    3. Si empeñas, usa el dinero para liquidar la deuda más cara y no para gastos corrientes.
    • Si no pagas en la fecha, pierdes la prenda aunque hayas pagado intereses durante meses.
    • Empeñar para pagar una tarjeta solo cambia el tipo de deuda; si la tarjeta sigue en uso, el problema vuelve.
    • Verifica que la casa de empeño esté inscrita en el Registro Público de Casas de Empeño de la Profeco, y compara sus costos antes de decidir.
  • Evítalo

    Hipotecar la casa para pagar tarjetas

    Usas tu casa como garantía de un crédito de liquidez para pagar tarjetas y otras deudas de consumo. Conviertes una deuda de consumo en una deuda garantizada con tu casa: si no puedes pagarla, puedes perder tu patrimonio.

    Cuándo la ves

    Casi nunca. Solo tiene sentido para una inversión que mejore tu ingreso o el valor de la casa, no para consumo.

    Qué hacer en su lugar y cuidados
    1. Compara el costo total de la hipoteca con liquidez frente a una reestructura o un préstamo sin garantía.
    2. Revisa que el pago quepa aunque tu sueldo baje, y que el plazo no vaya más allá de tu capacidad de pago.
    3. Si lo consideras, pide por escrito un plan de salida que incluya cómo vas a evitar nuevas deudas de tarjeta.
    • Si dejas de pagar, la casa queda en garantía y el proceso puede llevar a perderla.
    • Pagar tarjetas con una hipoteca alarga la deuda de consumo por muchos años.
    • Los gastos de avalúo y notariales pueden ser altos y suman al costo real.

Tipos de crédito que intervienen

Cada uno tiene su guía con requisitos, documentos, costos y preguntas para la institución.