Crédito de avío + crédito refaccionario
Un crédito de avío paga insumos y operación del ciclo, y un crédito refaccionario compra maquinaria o activos fijos. Juntos cubren el gasto corriente y la inversión de largo plazo, siempre que cada uno se pague con su propio flujo.
Cuándo tiene sentido
Cuando tu unidad productiva necesita equipo nuevo además de capital para la siembra o la producción del ciclo.
Cómo se arma y cuidados
- Separa qué gasto es del ciclo (insumos, jornales) y qué es inversión (maquinaria, infraestructura).
- Pide a cada crédito su calendario de pagos y, si lo tiene, su periodo de gracia (ver definición).
- Haz una proyección de flujo que muestre los dos pagos en los mismos meses.
- Revisa las garantías y los seguros que pide cada crédito. El portal de FIRA (se abre en una pestaña nueva) explica que sus programas llegan a través de bancos e intermediarios.
- Si los dos pagos caen en la misma temporada baja, el flujo no alcanza aunque cada crédito sea viable por separado.
- Dos créditos sobre el mismo activo pueden generar conflicto de garantías; confírmalo con cada institución.
- Alinea el plazo del refaccionario con la vida útil del equipo. No lo financies por más tiempo del que dura.
