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CrediScope

Cómo financiar tu negocio

Capital de trabajo, equipo, factoraje y programas de garantía para pymes y emprendedores.
9 rutas · 6 combinaciones · 12 tipos de crédito

Lo que debes saber

Financiar un negocio es distinto a financiar una casa: el dinero debe regresar con las ventas o las cobranzas. Define primero para qué es el crédito, como , equipo o inversión fija, y cuándo recuperarás ese dinero, porque el pago mensual debe caber incluso en tu mes más flojo. Muchos programas de garantía y de factoraje, como los de o , llegan a través de bancos o intermediarios y no directamente. Revisa la ruta de crédito simple para negocio y la guía para solicitar un crédito.

Ejemplos de lo que puedes lograr

  • Comprar mercancía para una temporada
  • Un equipo o vehículo para trabajar
  • Cobrar facturas antes de que el cliente pague
  • Un crédito con garantía de un programa si no tengo garantía propia
  • Un microcrédito para mi negocio informal, como primer escalón
  • Una máquina con crédito y capital de trabajo con factoraje

Rutas para tu negocio

Cada ruta es una forma completa de llegar a tu meta: qué créditos usa, cuántos pagos harás al mismo tiempo, qué tan compleja es y qué arriesgas.

Informativo, no es una oferta. La institución define las condiciones finales.

Cómo se combinan los créditos para esta meta

Algunas combinaciones son comunes y útiles; otras son legales pero casi siempre salen caras. Las marcamos con «Evítalo».
  • Combinación que se usa

    Factoraje con línea revolvente

    Adelantas el cobro de tus facturas con y usas una línea revolvente para cubrir lo que todavía no cobras. Si tus clientes pagan a plazo y tu caja se queda corta, combinar las dos herramientas mantiene el negocio en movimiento.

    Cuándo tiene sentido

    Cuando vendes a crédito a clientes que pagan a 30, 60 o más días y necesitas capital de trabajo de forma continua.

    Cómo se arma y cuidados
    1. Separa las facturas que vas a adelantar de las que cobras directamente.
    2. Pide al factor la tasa y las comisiones por documento, y compáralas con el costo de la línea.
    3. Usa la línea revolvente para cubrir la operación entre cobros, sin llegar al límite.
    4. Revisa cada mes lo que cobraste y lo que debes, para no depender de la línea de forma permanente. Puedes consultar la información de factoraje en nafin.com (se abre en una pestaña nueva).
    • El factoraje paga menos que el valor de la factura; el descuento es el costo.
    • Según el contrato, si tu cliente no paga, el factor puede pedirte el monto de vuelta. Revisa si es con recurso o sin recurso.
    • La línea revolvente cobra sobre lo que usas. No la uses para pagar gastos fijos.
  • Combinación que se usa

    Escalera de negocio: del microcrédito al crédito pyme

    Empiezas con un microcrédito pequeño que pagas a tiempo y, con historial y orden contable, pasas después a un crédito simple, a arrendamiento o a un programa de Nafin.

    Cuándo tiene sentido

    Cuando tu negocio es chico o informal, no tienes historial ni contabilidad, y quieres crecer por etapas.

    Cómo se arma y cuidados
    1. Pide un microcrédito pequeño y confirma que reporta tus pagos al buró.
    2. Págalo a tiempo; no uses un préstamo nuevo para pagarlo.
    3. Da de alta tu negocio en el SAT y ordena tus ingresos con estados de cuenta, facturas o registros sencillos.
    4. Con historial y orden, cotiza un crédito simple o los programas de Nafin.
    • Un microcrédito puede costar mucho más que un crédito bancario: compara el .
    • En créditos grupales, el riesgo es compartido con el grupo.
  • Combinación que se usa

    Equipo con crédito o arrendamiento y factoraje para cobrar

    El caso pyme más común: un crédito simple o un arrendamiento para el equipo y un factoraje para el efectivo mientras tus clientes pagan a plazo. Cada producto se paga con lo que genera.

    Cuándo tiene sentido

    Cuando necesitas un equipo y, además, tus clientes pagan a 60 o 90 días y eso te deja corto de efectivo.

    Cómo se arma y cuidados
    1. Cotiza el equipo con crédito simple y con y compara el costo total (rentas más ).
    2. Cotiza el de tus facturas: pide el , la y si es con o sin recurso.
    3. Suma los dos pagos y compáralos con tu .
    • No pagues el equipo con la línea revolvente: esa línea es para huecos cortos.
    • Si el factoraje es con recurso y tu cliente no paga, tú devuelves el dinero.
  • Combinación que se usa

    Crédito simple para invertir y línea para el día a día

    Separas los usos: un crédito de plazo fijo para la inversión y una línea o tarjeta empresarial para los gastos del ciclo. Cada uno hace su trabajo y no se mezclan.

    Cuándo tiene sentido

    Cuando tu negocio invierte por etapas y además necesita liquidez para operar cada mes.

    Cómo se arma y cuidados
    1. Define qué es inversión (se paga con el crédito simple) y qué es gasto del día a día (se paga con la línea).
    2. Pide a cada banco la tasa, si es fija o variable, las comisiones y la vigencia.
    3. Revisa cada mes que el saldo de la línea baje; no la uses como deuda permanente.
    • Si pones tu casa o un bien como garantía, un atraso puede costártelo.
    • Una segunda deuda sube el riesgo si tu flujo ya está justo.
  • Evítalo

    Pagar un equipo con la línea revolvente

    Usas la línea de capital de trabajo para comprar una máquina o un vehículo. La línea es de corto plazo y renovable: la inversión de largo plazo la deja sin disponible y te asfixia el flujo.

    Cuándo la ves

    Casi nunca. Solo si el equipo es pequeño, lo pagas en pocas semanas y no necesitarás la línea para operar durante ese tiempo.

    Qué hacer en su lugar y cuidados
    1. Si necesitas el equipo, cotiza un crédito simple o un arrendamiento con plazo parecido a la vida útil del equipo.
    2. Reserva la línea para los huecos de efectivo del ciclo.
    • Te quedas sin liquidez justo cuando necesitas pagar nómina o proveedores.
    • Algunas líneas tienen tasa variable: la mensualidad puede subir.
    • Al renovar la línea, el banco puede reducirla y dejarte con una deuda larga en un producto corto.
  • Evítalo

    Hipotecar tu casa para financiar el negocio

    Pides una hipoteca con liquidez sobre tu casa para capital de trabajo o equipo del negocio. Si el negocio falla, la casa familiar queda en riesgo y la deuda dura muchos años.

    Cuándo la ves

    Casi nunca. Hay opciones que no ponen en riesgo la casa: crédito simple con garantía del negocio, arrendamiento o programas con garantía de Nafin.

    Qué hacer en su lugar y cuidados
    1. Compara primero un crédito simple, un arrendamiento y los programas de Nafin.
    2. Si de todos modos consideras hipotecar, calcula cuánto pagarías si el negocio vende la mitad.
    3. Pide el CAT y el total a pagar de la hipoteca y compáralo con las otras opciones.
    • Si dejas de pagar, el banco puede ejecutar la casa en la que vive tu familia.
    • Una hipoteca se paga por muchos años; el negocio puede cambiar antes de que termines.
    • Los gastos de avalúo y notaría suben el costo real.

Tipos de crédito que intervienen

Cada uno tiene su guía con requisitos, documentos, costos y preguntas para la institución.