Factoraje con línea revolvente
Adelantas el cobro de tus facturas con factoraje (ver definición) y usas una línea revolvente para cubrir lo que todavía no cobras. Si tus clientes pagan a plazo y tu caja se queda corta, combinar las dos herramientas mantiene el negocio en movimiento.
Cuándo tiene sentido
Cuando vendes a crédito a clientes que pagan a 30, 60 o más días y necesitas capital de trabajo de forma continua.
Cómo se arma y cuidados
- Separa las facturas que vas a adelantar de las que cobras directamente.
- Pide al factor la tasa y las comisiones por documento, y compáralas con el costo de la línea.
- Usa la línea revolvente para cubrir la operación entre cobros, sin llegar al límite.
- Revisa cada mes lo que cobraste y lo que debes, para no depender de la línea de forma permanente. Puedes consultar la información de factoraje en nafin.com (se abre en una pestaña nueva).
- El factoraje paga menos que el valor de la factura; el descuento es el costo.
- Según el contrato, si tu cliente no paga, el factor puede pedirte el monto de vuelta. Revisa si es con recurso o sin recurso.
- La línea revolvente cobra interés (ver definición) sobre lo que usas. No la uses para pagar gastos fijos.
