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Crédito informal: tandas, préstamos de familiares y gota a gota

Cuando el banco dice que no, o cuando una emergencia no puede esperar, es común pedir dinero a un familiar, entrar a una tanda o encontrar a alguien que presta «sin papeles». Estas opciones pueden ayudar, pero cada una tiene reglas y costos que conviene entender antes de firmar o de dar tu palabra. Aquí te explico qué es cada una, dónde están los riesgos y cómo calcular su costo real.

Actualizado el Próxima revisión:

En revisión

Algunos datos de esta guía todavía no los confirmamos con una fuente oficial reciente. Confírmalos con la institución antes de decidir.

Lo esencial

  • Una tanda sana no cobra intereses: es ahorro en grupo. Si hay cuota de administración o turnos a conveniencia, ya tiene costo.
  • Un préstamo de familia puede ser gratis, pero lo que no se escribe se discute. Pacta por escrito monto, fechas, intereses y atrasos.
  • En el gota a gota, pagar solo intereses no baja la deuda: con 20 % mensual, a los seis meses llevas $12,000 pagados sobre $10,000 prestados y debes lo mismo.
  • Compara con la tasa anual equivalente, no con la cuota: dos opciones pueden costar lo mismo en pesos y ser muy distintas en tiempo.
  • Antes de firmar, pide el nombre legal, verifica su registro oficial y no pagues gastos por adelantado. Si ya debes, calcula el costo de seguir igual.

Qué es un crédito informal y por qué existe

Es dinero que te presta alguien que no es un banco ni una financiera registrada, es decir, alguien que la no supervisa: tu tía, un compadre, la señora de la tanda o un particular que anuncia préstamos en WhatsApp. No es malo por definición, y en una urgencia puede ser la salida más sencilla. El problema llega cuando no hay acuerdo claro, nadie sabe cuánto cuesta el dinero o la deuda crece sin que nadie lo note. Las formas más comunes en México son estas:

  • Tandas: un grupo aporta una cuota fija y, por turnos, cada integrante se lleva el pote (el total que se junta en cada turno). Más en la ficha de tandas.
  • Préstamos de familiares o particulares: alguien de confianza te presta, con o sin intereses. Más en préstamos familiares.
  • Gota a gota: préstamos rápidos, con cobro diario o semanal y tasas muy altas. Más en el gota a gota.
  • Casas de empeño: dejas un objeto de valor a cambio de dinero. Hay casas registradas en Profeco y casas que no lo están. Más en empeño prendario.

Antes de decir sí

¿Quién me presta, con qué reglas por escrito y cuánto voy a pagar en total? Si no puedes responder estas tres preguntas con datos concretos, todavía no es momento de aceptar.

Tandas: ahorro en grupo, no un préstamo

En una , un grupo de personas, por ejemplo diez, aporta una cuota fija cada semana o cada quincena. En cada periodo una persona se lleva el pote completo, y el ciclo termina cuando todos han recibido una vez.

Si todos aportan lo mismo y nadie falla, cada integrante pone en total lo mismo que recibe. Por eso una tanda sana no cobra intereses: funciona como un ahorro rotativo. Lo que cambia es el momento: quien recibe primero dispone del dinero de inmediato, y quien recibe al final ya fue ahorrando durante todo el ciclo. Así se ve con diez integrantes, cuota de $1,000 a la semana y pote de $10,000:

Qué pasa según tu turno (diez integrantes, cuota de $1,000 a la semana)

  • Primero
    Cuotas que pagas antes de recibir
    0 ($0)
    Lo que recibes
    $10,000
    Lo que aportas en total
    $10,000
  • Quinto
    Cuotas que pagas antes de recibir
    4 ($4,000)
    Lo que recibes
    $10,000
    Lo que aportas en total
    $10,000
  • Décimo
    Cuotas que pagas antes de recibir
    9 ($9,000)
    Lo que recibes
    $10,000
    Lo que aportas en total
    $10,000

El costo aparece cuando quien organiza cobra algo, como una cuota de administración o un pote que se reduce.

Una tanda entre particulares no tiene contrato ni supervisión de una institución financiera. Si alguien deja de pagar o desaparece con el pote, no hay a quién acudir como con un banco. Por eso funciona mejor entre personas que se conocen bien y que anotan por escrito las reglas.

Señales de alerta

Quien organiza no enseña cuentas, los turnos se asignan a dedo, la cuota sube sin aviso o alguien no paga y nadie sabe qué hacer. Antes de entrar, pregunta quién guarda el dinero, cómo se decide el orden y qué pasa si alguien falla.

Préstamos de familiares y amigos

Pedirle a un familiar, o prestarle a uno, puede ser la opción más barata, incluso gratis. El riesgo casi nunca es el dinero, sino la falta de acuerdo: se olvidan montos, fechas o si había intereses, y eso termina en reclamos que dañan la relación.

Un préstamo entre particulares no tiene contrato estandarizado ni para compararlo. La CONDUSEF protege sobre todo a quienes usan entidades financieras registradas; con un particular, tus herramientas de protección son mucho más limitadas. Por eso conviene dejarlo por escrito:

  1. Paso 1: Escribe el monto y las fechas

    Anota el monto exacto, la fecha de entrega y la fecha de cada pago. Las dos partes deben tener una copia.

  2. Paso 2: Define si hay interés

    Si lo hay, escríbelo en pesos y en porcentaje mensual, por ejemplo «2 % mensual sobre el saldo» (lo que todavía debes). Esa es la .

  3. Paso 3: Define qué pasa con los atrasos

    Di si habrá cargos, de cuánto serán y si se puede mover una fecha sin castigo.

  4. Paso 4: Firma un documento sencillo llamado pagaré

    Debe decir que es un pagaré, cuánto se debe, cuándo se paga y llevar la firma de quien debe. Cada quien guarda una copia.

  5. Paso 5: Guarda comprobantes

    Cada transferencia o depósito debe tener un concepto claro, como «préstamo, primera mensualidad».

Si hay intereses, el cálculo es el mismo que con cualquier crédito. Imagina $10,000 a pagar en diez mensualidades con 2 % mensual sobre el saldo:

Consejo

Si el familiar te presta sin interés, agradécelo y deja el monto y las fechas por escrito de todos modos. Un acuerdo claro cuida la relación; uno de palabra, la pone en riesgo.

Gota a gota: el más caro y el que más atrapa

El gota a gota llega en horas, casi sin preguntas, con cuotas que se sienten pequeñas: unos pesos al día o a la semana. Esa es la trampa. En su alerta de 2019, la CONDUSEF describió préstamos de $2,000 a $60,000 pesos, sin contrato y sin consulta al , con intereses de 20 % a 50 % al mes, cargos por atraso excesivos y casos de cobro con violencia. La alerta es de 2019, así que sus cifras son una referencia, no una tarifa actual. Lee la alerta de la CONDUSEF (se abre en una pestaña nueva).

Las cuotas chicas ocultan el costo. Mira este caso: $10,000 al 20 % mensual, el extremo bajo del rango que reportó la CONDUSEF.

Préstamo de $10,000 al 20 % mensual (sin contar cargos por atraso)

  • Liquidas todo al mes
    Lo que sacas de tu bolsillo
    $12,000
    Lo que todavía debes
    $0
    Costo en pesos
    $2,000
  • Pagas solo intereses 6 meses y luego liquidas
    Lo que sacas de tu bolsillo
    $22,000
    Lo que todavía debes
    $0
    Costo en pesos
    $12,000
  • Pagas solo intereses 6 meses y no puedes liquidar
    Lo que sacas de tu bolsillo
    $12,000
    Lo que todavía debes
    $10,000
    Costo en pesos
    $12,000 que no bajan la deuda

En , 20 % mensual equivale a 240 % al año sin sumar intereses, y a 791.6 % si los intereses se suman cada mes, como funciona el compuesto. Con 50 % mensual, el número anual supera 12,000 %. Por eso el costo no se entiende mirando la cuota, sino la tasa. Señales de alerta:

  • Te prestan sin contrato, o con un papel sin nombre, domicilio ni tasa.
  • No te dicen cuánto pagarás en total, solo la cuota diaria o semanal.
  • Los son grandes y no aparecen por escrito.
  • Presionan, amenazan o llegan a tu casa o a tu negocio a cobrar.
  • Piden tus documentos o los datos de tu tarjeta antes de explicarte las condiciones.

Si te cobran con violencia

Tu seguridad va primero. Si hay peligro inmediato, llama al 911. Después busca a alguien de confianza y pide apoyo legal. Los pasos para ordenar la deuda están en la última sección de esta guía.

Casas de empeño: préstamo con prenda

Empeñar es dejar una , como joyas, relojes o electrónicos, a cambio de un préstamo. Si pagas a tiempo, recuperas el objeto. Si no, la casa puede quedarse con él y venderlo. El costo no es solo el interés: también está el riesgo de perder algo más valioso que el dinero recibido.

El Nacional Monte de Piedad es una institución de asistencia privada, sin fines de lucro, que publica sus costos y comisiones en su sitio oficial (se abre en una pestaña nueva). Conviene consultarlos antes de ir, porque cambian. Las demás casas de empeño varían mucho, así que compara y pregunta por escrito:

  • ¿Cuánto me dan por el objeto y en qué plazo?
  • ¿Cuál es la tasa mensual y qué cargos adicionales cobran?
  • ¿Cuánto pagaré en total si recupero mi objeto a tiempo?
  • ¿Qué pasa si no pago, y cuánto tengo para recuperarlo?
  • ¿Me entregan un contrato y puedo leerlo completo antes de firmar?

Profeco aconseja revisar las tasas y comisiones de al menos tres casas de empeño, y confirmar que el esté claramente visible en contratos, anuncios o sitios web. Fuente: nota de El Imparcial con las recomendaciones de Profeco (se abre en una pestaña nueva).

El es recuperar tu prenda al pagar. El es pagar solo el interés para extender el plazo sin bajar lo que debes: es el mismo patrón del gota a gota.

Piensa en lo que no puedes perder

Si la prenda es tu herramienta de trabajo o tu forma de llegar al trabajo, un empeño puede dejarte sin ingreso si no alcanzas a pagar. Calcula antes si de verdad podrás recuperarla.

Antes de empeñar, revisa que la casa esté inscrita en el Registro Público de Casas de Empeño de Profeco (se abre en una pestaña nueva). El es el registro de prestadores de servicios financieros, y las casas de empeño se registran en Profeco, así que esa es la consulta que te corresponde.

Qué te protege y qué no

Con una entidad registrada hay contrato, un costo informado como y un canal de quejas ante la CONDUSEF. Con un préstamo informal esa red no existe o es mucho más débil, así que tu mejor protección está antes de firmar o de recibir el dinero.

La CONDUSEF recomienda no pagar gastos de gestoría (cobros por tramitar el crédito) ni comisiones antes de recibir el crédito. En su comunicado de 2014 advertía que algunas gestoras sin registro pedían depósitos por adelantado, por ejemplo de 6 % del préstamo; ese porcentaje es un ejemplo, no una regla. Lee el comunicado (se abre en una pestaña nueva).

  1. Paso 1: Calcula el costo total

    Suma todo lo que pagarás y resta lo que recibes. Ese número importa más que la cuota.

  2. Paso 2: Pregunta quién es

    Nombre completo, domicilio, teléfono y, si es empresa, su nombre legal. Si dice ser financiera, búscala en el y en el . Si no aparece, la CONDUSEF advierte que puede no ser una institución financiera o estar incumpliendo la ley.

  3. Paso 3: Pide la tasa por escrito

    En pesos y en porcentaje mensual, con fechas de pago y cargos por atraso.

  4. Paso 4: Nunca des tu NIP ni tus contraseñas

    Ningún préstamo legítimo necesita tu NIP ni tus claves de banca en línea. Si te los piden, no sigas.

  5. Paso 5: Lleva un registro de cada pago

    Anota cuánto fue a intereses y cuánto a capital.

El Código Civil Federal fija el interés legal en 9 % anual (artículo 2395). Si el interés pactado es tan alto que hace presumir que se aprovecharon tu urgencia, tu inexperiencia o tu ignorancia, tú puedes pedir a un juez que lo reduzca equitativamente. Es un juicio con abogado y pruebas, no un plan de pagos. En la Ciudad de México y en cada estado rigen sus propios códigos civiles, que pueden tener reglas distintas.

Si te amenazan

Guarda mensajes, comprobantes y datos de quien te cobra. No firmes papeles nuevos bajo presión. Si te quitan algo o te amenazan con daño físico, acude a las autoridades.

Cómo calcular el costo real, paso a paso

El costo real es lo que sale de tu bolsillo menos lo que recibes, llevado a una tasa comparable. Así puedes poner una tanda, un préstamo familiar y un gota a gota en la misma balanza.

  1. Paso 1: Suma todo lo que vas a pagar

    Cuota × número de pagos, más comisiones y seguros. Los cargos por atraso no entran en el cálculo, pero pueden subir mucho el costo si te retrasas.

  2. Paso 2: Resta lo que recibes

    Si te dan $10,000 en efectivo, resta $10,000. Eso es el costo en pesos.

  3. Paso 3: Divide entre lo recibido

    Costo ÷ monto recibido te da el costo sobre lo prestado. No dice en cuánto tiempo lo pagas.

  4. Paso 4: Busca la tasa mensual

    Con , es la tasa que hace que las cuotas valgan lo mismo que el monto recibido. La calculadora de costo real la resuelve por ti.

  5. Paso 5: Anualiza para comparar

    Tasa mensual × 12 es la tasa simple, sin sumar intereses. (1 + tasa mensual) elevado a 12, menos 1, es la tasa si los intereses se suman cada mes. Compara con esta última.

Ejemplo completo: te ofrecen $10,000 y te piden $1,200 al mes durante diez meses. $1,200 × 10 = $12,000 pagados. $12,000 − $10,000 = $2,000 de costo. $2,000 ÷ $10,000 = 20 % sobre lo prestado. Como lo pagas a lo largo de diez meses, la tasa mensual que iguala las cuotas con los $10,000 es 3.46 %, y anualizada con interés compuesto da 50.4 %. Ese es el número que debes comparar.

Estas cuatro opciones son por $10,000 (cálculos propios y redondeados, no el CAT oficial de ninguna institución):

Cuatro opciones por $10,000 (cálculos propios, redondeados)

  • Familiar sin interés, 10 meses
    Lo que pagas en total
    $10,000
    Costo en pesos
    $0
    Costo sobre lo recibido
    0 %
    Tasa anual equivalente
    0 %
  • Familiar con 2 % mensual, 10 meses
    Lo que pagas en total
    $11,133
    Costo en pesos
    $1,133
    Costo sobre lo recibido
    11.3 %
    Tasa anual equivalente
    26.8 %
  • Pagos fijos de $1,200 por 10 meses
    Lo que pagas en total
    $12,000
    Costo en pesos
    $2,000
    Costo sobre lo recibido
    20 %
    Tasa anual equivalente
    50.4 %
  • Gota a gota con 20 % mensual, un pago al mes
    Lo que pagas en total
    $12,000
    Costo en pesos
    $2,000
    Costo sobre lo recibido
    20 %
    Tasa anual equivalente
    791.6 %

Dos advertencias. El es el indicador oficial de las instituciones registradas. Se calcula con la metodología de Banco de México (Circular 21/2009) e incluye intereses, comisiones y seguros requeridos, pero no incluye IVA, según la CONDUSEF. Las cifras de esta guía sirven para comparar; no son ese indicador. Además, en los préstamos informales suele haber costos que no se mencionan, como los cargos por atraso, así que el costo real puede ser mayor.

Calcula antes de decir sí

Captura el monto, la cuota y el plazo en la calculadora de costo real. Si la tasa anual te incomoda, busca otra opción.

Si ya debes con un prestamista informal

Si ya pagas un gota a gota o le debes a alguien que te presiona, primero respira y ordena los números. No es un fracaso y hay caminos. Lo que menos conviene es pedir otro préstamo informal para pagar el primero sin calcular.

  1. Paso 1: Haz la lista completa

    A quién le debes, cuánto, la cuota, la tasa y los cargos por atraso. Todo en una hoja.

  2. Paso 2: Calcula el costo de seguir igual

    Usa el método de la sección anterior con el saldo actual. Si la cuota solo cubre intereses, la deuda no baja.

  3. Paso 3: Busca una alternativa más barata

    Pide ayuda a familiares con acuerdo escrito. Si tienes ingresos formales, revisa un préstamo de nómina o un préstamo personal con institución registrada. Si tus ingresos son informales, que es lo más común, esas opciones casi nunca están a tu alcance: revisa una cooperativa o Sofipo registrada, un microcrédito en grupo o un empeño en una casa registrada en PROFECO. En todos los casos, compara su CAT con la tasa anual equivalente de tu deuda informal.

  4. Paso 4: Negocia por escrito

    Pide un estado de cuenta con saldo, intereses y cargos, y propón un plan para bajar el capital.

  5. Paso 5: Pide apoyo si hay amenazas

    Documenta mensajes y llamadas, busca apoyo legal y no firmes papeles nuevos sin leerlos completos.

Señal de alerta personal

Si la deuda ya te impide pagar comida, renta o servicios, estás en . Lee la guía sobre sobreendeudamiento y busca orientación con un abogado o una asesoría de finanzas personales.

Para reconocer a un antes de que te atrape, revisa la guía sobre fraudes y montadeudas.

Preguntas frecuentes

Ponlo en práctica con tus números

Cambia el monto, el plazo y la tasa, y mira cómo se mueven tu pago mensual y lo que pagarías en total.

Informativo, no es una oferta.

CrediScope no es una institución financiera, no otorga créditos y no consulta tu Buró. Estas cifras son estimaciones hechas con los datos que escribiste y con las fuentes que citamos; la institución que elijas te dará la oferta final, con su CAT y sus condiciones.

Fuentes

  1. Gota a gota: tu dinero se agota (alerta de CONDUSEF) (se abre en una pestaña nueva)

    CONDUSEF · Regulador · Consultado el

  2. Alerta sobre gestoras que ofrecen préstamos sin ser entidades financieras (se abre en una pestaña nueva)

    CONDUSEF · Regulador · Consultado el

  3. CONDUSEF: qué es el CAT (se abre en una pestaña nueva)

    CONDUSEF · Regulador · Consultado el

  4. Circular 21/2009 de Banco de México (metodología del CAT) (se abre en una pestaña nueva)

    Banco de México · Regulador · Consulta intentada el : el documento no abrió completo; el dato viene de un extracto

  5. Código Civil Federal (artículo 2395: interés legal y reducción de intereses desproporcionados) (se abre en una pestaña nueva)

    Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión · Fuente oficial · Consulta intentada el : el documento no abrió completo; el dato viene de un extracto

  6. Buró de Entidades Financieras (se abre en una pestaña nueva)

    CONDUSEF · Regulador · Consultado el

  7. Nacional Monte de Piedad (sitio oficial) (se abre en una pestaña nueva)

    Nacional Monte de Piedad · Institución · Consultado el

  8. Registro Público de Casas de Empeño (RPCE) (se abre en una pestaña nueva)

    PROFECO · Regulador · Consultado el

  9. Empeñar en enero: una salida rápida que puede poner en riesgo el patrimonio familiar (El Imparcial, con recomendaciones de Profeco) (se abre en una pestaña nueva)

    El Imparcial · Prensa · Consultado el

Tipos de crédito relacionados

Cada uno tiene su propia guía, con requisitos, costos y pasos.
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